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jueves, 11 de junio de 2009

10 tips para un sueño sin lágrimas

Estos tips fueron pensados para padres que quieren que sus hijos (¡y ellos mismos!) duerman mejor y no quieren recurrir al método de dejarlos llorar. Son consejos que nacen de la experiencia de madres y tienen un sustento en el desarrollo evolutivo de bebes y niños chicos. Algo importante: como dijimos en otra oportunidad, hasta que el bebe no tiene entre 4 y 5 meses es esperable que no haya tips que "ordenen" sus patrones de sueño, ya que su orden es ese ritmo aleatorio, que tanto nos cansa a las mamás pero que es absolutamente normal en esa etapa de su desarrollo. Por eso, entonces, acá van 10 tips para pensar en nuestros bebes y niños a partir de ese momento y adaptarlos con flexibilidad y buen humor a cada situación familiar.



TIP 1: Creá una rutina calmante antes de la hora de dormir
Los niños necesitan encontrar calma y prepararse para irse a dormir. Es importante encontrar una rutina que les indique que ese momento se está acercando. Ponerse el pijama, lavarse los dientes, escuchar un cuento, ser acunado o amamantado. Es bueno hacer las cosas en un orden más o menos estable para que los chicos puedan anticipar lo que viene y así ir encontrando la calma. Una buena idea es que esta rutina tenga variaciones: a veces es mamá la que la conduce, otras veces es papá. Los fines de semana pueden tener su propia rutina. Esto es bueno porque mantiene a los chicos flexibles ante algún cambio que ocurra (por ejemplo un día que mamá no está a esa hora). También es importante crear el clima: una hora antes es bueno bajar la intensidad de la luz (apagar algunas luces) y evitar la tele y los ruidos fuertes.


TIP 2: Generá momentos de aire fresco y ejercicio
Este es un punto clave. Cuanto más ejercicio físico realicen los chicos, mejor dormirán. Aún en invierno, vale la pena sacarlos a caminar un rato. A los bebes se los puede llevar en un canguro o un sling (para ellos esto es ejercicio). Una de las primeras cosas que podemos modificar ante un trastorno en el sueño, es la cantidad de tiempo que ese niño está moviéndose. Es normal que un niño que pasa su tarde sentado frente a la tele, después se encuentre poco cansado y no quiera dormir.


TIP 3: Observá la dieta de tu bebé
Es posible que algo en la dieta de tu bebe esté interfiriendo con su sueño. Algunos bebes que toman fórmula son sensibles a alguno de sus componentes. Los que ya comen sólidos pueden ser alérgicos a algo y ésto definitivamente afecta el sueño. Es bueno investigar con el médico si existen estas sospechas. También es verdad que hay algunos tipos de alimentos que no ayudan si son consumidos cerca de la hora de ir a dormir: comidas que contienen cafeína (algunas golosinas y gasesosas, por ejemplo), comidas con un alto contenido de azúcar, conservantes y colorantes. Un dato útil es tratar de reemplazar estas cosas por alimentos que promueven el buen dormir: cereales integrales, frutas, verduras. Además, hay alimentos que contienen triptofano (¡un químico que induce el sueño!) y que constituyen una sabia elección para la noche. Entre éstos están: el atún, algunas frutas secas, el yogurt, el queso cottage, la leche de soja, los huevos, las bananas y las paltas. Si tu bebe ya tiene edad y puede comer alguna de estas comidas, vale la pena intentarlo.


TIP 4: Observá tu dieta
En el caso de bebes amamantados, es útil observar si hay algo en la dieta de la mamá que pueda estar interfiriendo en el buen dormir del bebito. Normalmente las madres que amamantan pueden comer de todo, pero a veces hay bebes que son sensibles a algunas cosas que consumen las madres. Entre las más comunes están los lácteos. A veces el café y el alcohol pueden estar interfiriendo. No es lo más común, pero ante la falta de sueño, vale la pena indagar. Un estudio demostró que a los bebes amamantados les cuesta conciliar el sueño dentro de las 3 horas y media desde que la madre consumió algo de alcohol y amamantó. No es la norma, pero puede suceder.


TIP 5: Considerá la posibilidad de dormir en el mismo cuarto que tu bebe
Si bien esta medida no es para todo el mundo, resulta sumamente positiva para muchas familias. Hasta qué momento y de qué forma compartir el cuarto con tu bebe, es algo que depende de cada uno. Pero no tengas miedo de intentarlo si creés que esto puede mejorar el sueño de todos. Hay bebes que encuentran difícil conciliar el sueño en un cuarto solos, que necesitan durante un tiempo más largo sentir la presencia física de los padres (o de otros hermanos) para dormir con tranquilidad (¡y por ende más!).


TIP 6: Lográ una rutina de siestas estable
El buen dormir promueve...el buen dormir. Algunos padres, equivocadamente, creen que una solución para las noches sin sueño es privar al bebe o chiquito de la siesta. Normalmente esto no funciona. Una solución es generar una rutina de siesta estable que no sea demasiado cerca del momento de irse a dormir por la noche. En los niños, el agotamiento excesivo interfiere con el buen descanso.


TIP 7: Creá un espacio amigable para el sueño
Esto no quiere decir llenar la cuna o cama con mantitas o almohadas (cosa que inclusive puede ser peligroso). Quiere decir asegurarse de que el pijama del bebe sea adecuado para el momento del año; que el nivel de ruido sea acorde con un momento de descanso; que no haya en el ambiente humo de cigarrillo.


TIP 8: Ajustá tus expectativas
Existe una presión enorme sobre los padres en cuanto a que los bebes y chicos chiquitos duerman toda la noche de corrido apenas tienen pocos meses. Esta presión es totalmente injusta y no se corresponde con la realidad. Es verdad: hay algunos pocos bebes que duermen mucho enseguida. Pero son los menos. Despertarse es normal. Despertarse varias veces durante el primer año de vida es normal. Y más allá del primer año de vida ocurre también, ¡depende de tantos factores y es tan personal de cada bebe! Cortar dientes, estar enfermo, estar atravesando un salto de crecimiento...hay muchas razones que pueden hacer que un bebé que dormía varias horas seguidas, de pronto empiece a despertarse muy seguido. En todo caso, es importante respetar esto y no pretender que todo se mantenga igual todo el tiempo. Los chicos crecen de manera particular y hay pocas normas que los igualen. La empatía y la comprensión que tengamos los padres durante la noche es más que importante para ellos. Despertarse varias veces, aunque para nosotros sea una pesadilla, no es portarse mal.


TIP 9: ¡Informáte!
Nada te ayuda a que tu hijo duerma mejor? ¿Probaste todos estos tips y todavía nadie duerme? Buscá información en los libros. Hay mucho escrito sobre el tema. No te dejes llevar por recetas de otros que por alguna razón no te terminan de convencer. Buscá hasta encontrar ese autor, ese profesional o esa persona que sabe del tema porque ha estudiado y promueve hábitos que están en la línea de lo que considerás mejor para tus hijos.
Un blog que te recomendamos es http://www.parentingbabytosleep.blogspot.com/. La única limitación es que está en inglés.


TIP 10: ¡Esto también pasará!
Nuestros hijos son chiquitos solamente un tiempo y, aunque las noches pueden resultar sumamente frustrantes, es importante tener presente que esto pasa, que en algún momento se termina. No es necesario que dejes llorar a tu bebe: él eventualmente aprenderá a dormirse solo. Si la situación te está llevando a tu límite, buscá ayuda. Definitivamente madres y padres deberíamos compartir la tarea de seguir siendo padres para nuestros hijos durante la noche. Una idea útil es encontrar quien nos ayude durante el día para poder estar más disponibles durante esas noches de necesidad de nuestros hijos.


Fuente: Attachment Parenting International.


jueves, 7 de mayo de 2009

Si respondo al llanto de mi bebe, ¿lo estoy malcriando?


El llanto es el lenguaje que usa el bebe de pocos meses para comunicarse con vos. Es la forma más clara, más urgente y directa que tiene para hacer esto. Si en vez de llorar puediera decir "¡Mamá, vení, ayudáme!", ¿no correrías a ver qué necesita? El llanto quiere decir eso, y aunque a veces no puedas hacer que pare de llorar, tenés el poder de calmarlo y de ayudarlo a volver en sí. Si sos como la mayoría de las mamás, no aguantás esuchar el llanto de tu hijo bebito. Y eso es lo normal: hay algo de exasperante y de urgente en el sonido del llanto de un bebé. Esto es así porque es la forma que la naturaleza tiene de garantizar que ese niño será atendido, si es posible, en ese mismo momento. Casi siempre, solamente alzándolo, hamacándolo, hablándole o acaricándolo el bebe dejará de llorar. Ofrecerle el pecho también es un recurso que funciona. Muchas madres intuitivamente hacen esto y se ahorran horas de llanto. Aunque un bebe que llora necesita a su mamá, vos no sos la razón por la que él llora, ni la responsable de lograr que pare de hacerlo. Los niños chiquitos lloran impulsados por sus propias necesidades y por su temperamento. Algunos lloran más, otros menos, e inclusive algunos lloran aunque los tengan a upa (aunque una buena dosis de upa reduce mucho los episodios de llanto). Los bebes que lloran no lo hacen porque sus padres sean "peores" sino simplemente porque algunos niños son así. Tener esto presente puede ayudarte a mantener la calma cuando esto pasa. No es tu culpa que tu bebe llore, pero es tu misión acompañarlo y sostenerlo hasta que se sienta mejor.
Probablemente tengas que investigar las causas del llanto si repetidamente ni el pecho ni los brazos lo calman. El pediatra podrá revisarlo y descartar cosas como reflujo o quizás algún alimento en tu dieta si lo estás amamantando. A veces los lácteos consumidos por la madre provocan cólicos en los bebés.
Responder al llanto de tu bebé es una de las cosas más importantes que hacés durante los primeros meses. Cuando prestás atención a su llanto le estás enseñando muchas cosas que son claves para su desarrollo temprano. Por ejemplo:
1) Le estás enseñando que él puede hacer que algo suceda.
2) Que es una persona importante cuyas quejas importan.
3) Que el mundo de su familia es un lugar amoroso donde siempre habrá alguien que se preocupe por él y que lo ayude a sentirse bien.
4) Ayudando a que se calme, le estás enseñando que después del estrés viene la serenidad.
Todas estas lecciones hacen que disminuya su ansiedad interior y que adquiera el hábito de estar en paz la mayor parte del tiempo.
Si respondés enseguida al llanto de tu bebé durante las primeras semanas de su vida, al mes o dos meses estará llorando mucho menos. Esta es una gran ventaja: ¡es mucho más fácil criar a un bebe feliz! Responder rápido, apenas una escucha el principio del llanto, evita escenas de frenesí total de las que es mucho más difícil salir. Si una deja escalar el llanto, el tiempo que te llevará calmar a ese bebe es mucho más largo. Todo ese tiempo innecesario te dejará tensa, perturbada e inclusive a veces con sentimiento de culpa. El tiempo que hayas ganado para vos misma demorando la respuesta a tu bebe, no compensará este otro tiempo desesperante que pueda durar el consuelo y la vuelta a la calma.
Un bebe chiquito cuyo llanto es respondido, aprende desde el primer momento que solamente tiene que molestarse un poco para enseguida ser atendido. ¿Esto quiere decir que está siendo malcriado? Para nada. Significa que está aprendiendo a utilizar señales sutiles para lograr que sus necesidades sean satisfechas. Muy pronto, su mamá lo conocerá tan bien que ni siquiera tendrá que recurrir al llanto: esa mamá sabe, por ejemplo, que a ese bebé le gusta que lo levanten apenas se despierta, entonces no espera a que llore para hacerlo y el bebito aprende a confiar ciegamente en su mamá, no llegando a experimentar miedo. Esa madre y ese bebe se sentirán entonces felices de entenderse tan bien.
Demorar la respuesta frente al llanto de un bebe de pocos meses, le estará enseñando también varias lecciones: primero, que para ser atendido tiene que llorar mucho y fuerte, por lo tanto no se detendrá en señales sutiles antes de estallar en llanto. Si al rato nadie acude a él, probablemente dejará de llorar. Esto es así porque se resignará, se dará por vencido, entendiendo que no tiene sentido seguir enviándole señales a sus padres porque simplemente éstos no responden. Esto no genera un sentimiento de bienestar interior, sino que desencadena la desconfianza hacia sus padres.
Cuando tu bebe esté recién nacido o tenga pocos meses, no te preguntes si conviene levantarlo o no cuando llora: simplemente levantálo y descubrí con él la mejor forma de calmarlo. La mayoría de las veces la respuesta que él espera sos vos, una persona, no un juguete o un pañal seco o la cuna o una hamaca. Su mamá.
Todo esto parece simple pero las mamás se preguntan si es bueno saltar ante el primer quejido de su bebito y tomarlo en brazos. Se empiezan a sentir controladas por su bebe y se preguntan si no están sentando un precedente que les complicará los años futuros. ¿No estás reforzando su conducta de llorar cuando lo levantás ante su primera necesidad? La respuesta es "no". Tenemos que tener presente: el llanto es el lenguaje que utilza el bebe; cuando respondés ante él, la conducta que estás reforzando es la de su comunicación con vos y con el entorno, su intención de conectarse con el mundo y de pedir ayuda cuando algo lo inquieta. ¿No queremos criar hijos con capacidad para el contacto con otros seres humanos? ¿No es esta una habilidad esencial tanto para los niños como los adultos? Con el tiempo, tu bebe irá aprendiendo otras formas de comunicación más allá del llanto. Y lo hará tan rápido como rápido vos respondas a su primera forma de comunicación.
Por eso, cuando tu hijo llore, no pienses en que tenés que hacerlo parar. Intentá descubrir la razón que lo mueve a hacerlo, la forma para calmarlo, tan única y particular como él. Y así, la relación que establezcan será una fuente de alegría para los dos.
De: "The 25 things every new mother should know", Martha Sears.

miércoles, 22 de abril de 2009

22 de abril, Día de la Tierra



Se celebra el Día de la Tierra, un día para reflexionar más a fondo sobre la necesidad de cuidar nuestro planeta, la única clave posible para la continuidad de la vida de nuestros hijos y sus hijos. Crianza Consciente se suma y esta vez te trasmitimos un mensaje de La Liga de la Leche Internacional sobre lactancia y ecología.


Le leche humana es verde, ecológicamente hablando.

Es un recurso natural, renovable y es todo lo que el bebé necesita durante los primeros seis meses de vida.

No requiere ningún insumo para su envasado, traslado o desecho.

Para su producción no se utiliza ningún recurso escazo de energía.

No hay tierra que sea desforestada para su obtención.

Su producción no genera la polución que implica la fabricación de otras leches para su reemplazo, tetinas, mamaderas y demás elementos asociados.

Induce naturalmete el espaciamiento entre hijos suprimiendo temporalmente la fertilidad.

Para informarte sobre lactancia visitá http://www.lalecheleague.org/